Analizamos cómo las comunidades rurales afectadas por grandes incendios forestales en Suecia y España experimentan, sienten y responden a la vulnerabilidad. Desde una perspectiva feminista, mostramos que las emociones y las prácticas de cuidado son elementos centrales para comprender los impactos de los incendios, cuestionando la idea de la vulnerabilidad como sinónimo de debilidad. El artículo explora cómo las experiencias emocionales, las relaciones con el territorio y las desigualdades entre el norte y el sur de Europa influyen en la acción colectiva y pueden abrir oportunidades para transformar el futuro de los paisajes rurales y forestales.
Sociologia Ruralis